1. Frases
  2. >
  3. Autores
  4. >
  5. Adam Smith

Frases de Adam Smith

Frases de Adam Smith

Economista, filósofo escocés. Uno de los mayores exponentes de economía clásica. Su ideología concebía todo el estrato universal del mercado y sostenía que cualquier pensamiento ideológico debía tener en cuenta esta esfera ajena a la nación y a lo cotidiano de uno mismo. Una postura que fue tenida en cuenta por todos los teóricos económicos posteriores sean o no influenciados porr su pensamiento.

En realidad, la atracción o el afecto no son más que simpatía de la costumbre.
f t g
¿Qué mayor felicidad hay que la de ser amado y saber que lo merecemos? ¿Qué mayor desgracia que la de ser odiado y saber que lo merecemos?
f t g
Nunca te quejes de lo que en todo momento está en tu poder para liberarte.
f t g
Si abordas una situación como asunto de vida o muerte, morirás muchas veces.
f t g
La ciencia es el gran antídoto contra el veneno del entusiasmo y la superstición.
f t g
Todas las formas de gobierno son valoradas exclusivamente en la medida en que tienden a promover la felicidad de quienes bajo ellas viven.
f t g
No puede haber una sociedad floreciente y feliz cuando la mayor parte de sus miembros son pobres y desdichados.
f t g
El hombre prudente no está dispuesto a someterse a ninguna responsabilidad que su deber no le imponga.
f t g
Muchas personas pasan por nuestra vida pero sólo muy pocas llegan a ocupar un gran lugar en nuestro corazón[*]No puede haber una sociedad floreciente y feliz cuando la mayor parte de sus miembros son pobres y desdichados.[*]Todo para nosotros y nada para los demás parece haber sido la máxima abominable de los amos de la humanidad en todas las edades del mundo.[*]Un jardinero que cultiva su propio jardín, con sus propias manos, une en su persona los tres personajes, de propietario, agricultor y obrero. Su producción, por lo tanto, debe rendirle la renta del primero, la ganancia del segundo y el salario del tercero[*]Los comerciantes del mismo rubro rara vez se reúnen, incluso para entretenimiento y diversión, pero la conversación termina en una conspiración contra el público, o en alguna estratagema para aumentar los precios.[*]El verdadero precio de todo, lo que todo realmente le cuesta al hombre que quiere adquirirlo, es el esfuerzo y la complicación de adquirirlo.[*]En realidad, la atracción o el afecto no son más que simpatía de la costumbre.[*]Si abordas una situación como asunto de vida o muerte, morirás muchas veces.[*]Ninguna sociedad puede prosperar y ser feliz si en ella la mayor parte de los miembros es pobre y desdichado.[*]La ciencia es el gran antídoto contra el veneno del entusiasmo y la superstición.[*]El verdadero precio de todas las cosas, lo que todas las cosas cuestan realmente al hombre que quiere adquirirlas es el esfuerzo y la molestia que suponen adquirirlas.[*]La humanidad es la virtud de la mujer; la generosidad, la del hombre. El bello sexo que posee mayor ternura que el nuestro, rara vez tiene tanta generosidad.
f t g
No es por la benevolencia del carnicero, del cervecero y del panadero que podemos contar con nuestra cena, sino por su propio interés
f t g
Un padre se ocupa más de diez hijos que diez hijos de un padre.
f t g
El verdadero precio de todas las cosas, lo que todas las cosas cuestan realmente al hombre que quiere adquirirlas es el esfuerzo y la molestia que supone adquirirlas
f t g
El hombre necesita a cada paso de la ayuda de sus semejantes, y es inútil que la espere tan sólo de su benevolencia: le será más fácil obtenerla si puede interesar en su favor el amor propio de aquellos a quienes recurre y hacerles ver que lo que les pide.
f t g
El lenguaje es el gran instrumento de la ambición humana
f t g
Fundar un gran imperio con el sólo propósito de crear un pueblo de clientes, puede a primera vista parecer únicamente un proyecto apto para una nación de tenderos. Es, sin embargo, un proyecto por completo inapto para una nación de tenderos, pero extremadamente apto para una nación que está gobernada por tenderos.
f t g
Con la mayoría de la gente rica, el placer de los ricos consiste en el desfile de la riqueza, el cual a sus ojos nunca es tan completo como cuando demuestran poseer esas marcas decisivas de la opulencia que nadie puede poseer salvo ellos.
f t g
El robot va a perder. No por mucho. Pero cuando se anote el resultado final, la carne y la sangre derrotarán al monstruo maldito.
f t g
Cada individuo se esfuerza siempre para encontrar la inversión más provechosa para el capital que tenga. Al perseguir su propio interés frecuentemente fomenta el de la sociedad mucho más que si en realidad tratase de fomentarlo.
f t g
Muchas personas pasan por nuestra vida pero sólo muy pocas llegan a ocupar un gran lugar en nuestro corazón
f t g
No puede haber una sociedad floreciente y feliz cuando la mayor parte de sus miembros son pobres y desdichados.
f t g
Los comerciantes del mismo rubro rara vez se reúnen, incluso para entretenimiento y diversión, pero la conversación termina en una conspiración contra el público, o en alguna estratagema para aumentar los precios.
f t g
Un jardinero que cultiva su propio jardín, con sus propias manos, une en su persona los tres personajes, de propietario, agricultor y obrero. Su producción, por lo tanto, debe rendirle la renta del primero, la ganancia del segundo y el salario del tercero
f t g
Todo para nosotros y nada para los demás parece haber sido la máxima abominable de los amos de la humanidad en todas las edades del mundo.
f t g
El verdadero precio de todo, lo que todo realmente le cuesta al hombre que quiere adquirirlo, es el esfuerzo y la complicación de adquirirlo.
f t g
En realidad, la atracción o el afecto no son más que simpatía de la costumbre.
f t g
Si abordas una situación como asunto de vida o muerte, morirás muchas veces.
f t g
La ciencia es el gran antídoto contra el veneno del entusiasmo y la superstición.
f t g
Ninguna sociedad puede prosperar y ser feliz si en ella la mayor parte de los miembros es pobre y desdichado.
f t g
El verdadero precio de todas las cosas, lo que todas las cosas cuestan realmente al hombre que quiere adquirirlas es el esfuerzo y la molestia que suponen adquirirlas.
f t g
La humanidad es la virtud de la mujer; la generosidad, la del hombre. El bello sexo que posee mayor ternura que el nuestro, rara vez tiene tanta generosidad.
f t g

Otros autores