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Frases de Demóstenes

Frases de Demóstenes

Uno de los oradores más importantes de la historia. Nacido en Atenas en el año 384 a. C. se convirtió en símbolo del poder intelectual de la Grecia antigua. Utilizo en vida su poder político en oposición a las constantes actividades militares de Macedonia para expandir su territorio, en oposición al Rey Filipo II, padre de Alejandro Magno.

No hay nada más fácil que el autoengaño. Ya que lo que desea cada hombre es lo primero que cree.
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Haz que tus familiares te reverencien más que te teman, pues el amor sigue a la reverencia, más el temor al odio.
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Cuando una batalla está perdida, sólo los que han huido pueden combatir en otra.
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Las palabras que no van seguidas de los hechos no valen para nada.
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Estamos dispuestos a creer aquello que anhelamos.
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Estás al descubierto en tu vida y en tu conducta, en tus actuaciones públicas y en tus abstinencias.
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Las oportunidades pequeñas son el principio de las grandes empresas.
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Necesitamos dinero, seguro, atenienses, y sin dinero nada de lo que debería ser hecho podrá hacerse.
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Si quieres ser feliz enteramente solo, jamás lo conseguirás.
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Los grandes sucesos dependen de incidentes pequeños.
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¿Por qué creemos lo que creemos?
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Un rico sin liberalidad es como un árbol sin frutos
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Cuando los soldados huyen, nunca se culpan a sí mismos: culpan a su general o a sus compañeros.
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Si se ven obligados a actuar en el espíritu de esa dignidad, en el momento en el que vengan a la corte a juzgar las causas públicas, deben recordar que con el báculo y el cargo cada uno de ustedes recibe la confianza del ancestral orgullo de Atenas.
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El hombre que piensa que debe su nacimiento sólo a sus padres esperará hasta que llegue su natural y destinado final; el que es hijo de su nación está dispuesto a morir antes que verla esclavizada, y vigilará esos agravios e indignidades, que en la sujeción al bien común se ve impulsado a soportar, como más aterradores que la propia muerte.
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