1. Frases
  2. >
  3. Autores
  4. >
  5. Ludwig Wittgenstein

Frases de Ludwig Wittgenstein

Frases de Ludwig Wittgenstein

Filósofo, matemático, lógico austriaco, nacionalizado ingles. Publico una serie de tratados que definían el método y la practica científica para los profesionales del Circulo de Viena, con un intrínseca relación hacia la doctrina positivista. Tratados que después criticaría rotundamente como una suerte de evolución de su pensamiento.

Lo que se deja expresar, debe ser dicho de forma clara; sobre lo que no se puede hablar, es mejor callar.
f t g
De lo que no puedo hablar tengo la obligación de callarme.
f t g
No sé por qué estamos aquí, pero estoy completamente seguro de que no es para divertirnos.
f t g
Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mente.
f t g
Aunque todas las posibles preguntas de la ciencia recibiesen respuesta, ni siquiera rozarían los verdaderos problemas de nuestra vida.
f t g
Revolucionario será aquel que pueda revolucionarse a sí mismo.
f t g
Decir que la vida es problemática significa que tu vida no se ajusta a forma de la vida. En consecuencia, debes cambiar tu vida, y si se ajusta a la forma, desaparece lo problemático.
f t g
De lo que no podemos hablar debemos guardar silencio
f t g
Nuestra vida es como un sueño. Pero en las mejores horas nos despertamos lo suficiente como para darnos cuenta de que estamos soñando. La mayor parte del tiempo, sin embargo, estamos profundamente dormidos.
f t g
La muerte no es ningún acontecimiento de la vida. La muerte no se vive. Si por eternidad se entiende no una duración temporal infinita, sino la intemporalidad, entonces vive eternamente quien vive en el presente.
f t g
¿Qué te importa? ¡Ocúpate de ser tu mejor! Tal como eres, ni siquiera puede entender lo que aquí pueda ser la verdad.
f t g
Trabajar en filosofía -como trabajar en arquitectura, en muchos sentidos- es en realidad un trabajo sobre uno mismo. Sobre la propia interpretación. Sobre el propio modo de ver las cosas -y lo que uno espera de ellas-.
f t g
La filosofía es una lucha contra el embrujamiento de nuestra inteligencia mediante el uso del lenguaje.
f t g
La religión cristiana es sólo para aquel que necesita una ayuda infinita, es decir, para quien siente una angustia infinita.
f t g
¡No juegues con las profundidades de otro!
f t g
La sabiduría es gris. En cambio, la vida y la religión son multicolores.
f t g
Nuestras palabras sólo expresan hechos, del mismo modo que una taza de té sólo podrá contener el volumen de agua propio de una taza de té por más que se vierta un litro en ella.
f t g
Siempre es bueno en filosofía plantear una pregunta en lugar de dar una respuesta a una pregunta. Pues una respuesta a una pregunta filosófica fácilmente puede resultar incorrecta; no así su liquidación mediante otra pregunta.
f t g
¡No pienses, sino mira!
f t g
La solución a los problemas que ves en tu vida es vivir en tal forma que desaparezca lo problemático.
f t g
La forma en que empleas la palabra Dios no muestra en quien piensas sino lo que piensas
f t g
De lo que no se puede hablar hay que callar.
f t g
La fe religiosa y la superstición son muy diferentes. Una surge del temor y es una especia de falsa ciencia. La otra es un confiar.
f t g
No nos damos cuenta de la prodigiosa diversidad de juegos de lenguaje cotidianos porque el revestimiento exterior de nuestro lenguaje hace que parezca todo igual.
f t g
Lo inefable (aquello que me parece misterioso y que no me atrevo a expresar) proporciona quizá el trasfondo sobre el cual adquiere significado lo que yo pudiera expresar.
f t g
La religión dice: ¡Haz esto!, ¡piensa así! Pero no puede fundamentarlo y cuando lo intenta repugna; pues para cada una de las razones que dé, existe una razón contraria sólida. Más convincente seria decir ¡Piensa así!, por extraño que te parezca. O: ¿No quisieras hacer esto?, tan repugnante no es
f t g
La arquitectura exalta algo. Por eso, allí donde no hay nada que exaltar, no puede haber arquitectura.
f t g
Los hombres son religiosos no tanto en cuanto se creen muy imperfectos sino en cuanto se creen enfermos. Cualquier persona medianamente decente se considerará sumamente imperfecta; pero el hombre religioso se considera miserable.
f t g
Una palabra nueva es como una semilla fresca que se arroja al terreno de la discusión.
f t g
Nada es tan difícil como no engañarse.
f t g
El sentido del mundo tiene que residir fuera de él y, por añadidura, fuera del lenguaje significativo.
f t g
Si el cristianismo es la verdad, es falsa toda filosofía al respecto.
f t g
El sentido del mundo debe quedar fuera del mundo. En el mundo todo es como es y sucede como sucede: en él no hay ningún valor, y si lo hubiera no tendría ningún valor.
f t g
El filósofo no es ciudadano de ninguna comunidad de ideas. Esto es lo que lo hace ser filósofo.
f t g
El mundo es todo lo que acaece
f t g
La sabiduría no tiene pasiones. Kierkegaard llama a la fe, por el contrario, una pasión.
f t g
Diles que mi vida fue maravillosa
f t g
Imaginar un lenguaje significa imaginar una forma de vida
f t g
Por así decirlo, la religión es lo más profundo y tranquilo del mar, que sigue tranquilo por alto que las olas suban.
f t g
Predestinación: así solo puede escribirse bajo el más espantoso dolor; y entonces significa algo muy distinto. Pero el mismo motivo, nadie puede citarlo como una verdad, aun cuando el mismo lo dijera bajo tormento. No es una teoría. O también: no es la verdad a primera vista parece expresarse con estas palabras. Más que una teoría, es un suspiro o un grito.
f t g
De lo que no se puede resolver no se debe hablar.
f t g
El pensador religioso honrado es como uno que baila en la cuerda floja. Al parecer, camina en el mero aire. Su suelo es el más estrecho que pueda pensarse. Y sin embargo se puede caminar realmente en él.
f t g
En filosofía el ganador de la carrera es aquél que sabe correr más lentamente; o el que llega último.
f t g
Una proposición sólo puede decir cómo es una cosa, pero no qué es ella.
f t g
Wovon man nicht sprechen kann, darüber muß man schweigen.
f t g
Meine Sätze erläutern dadurch, daß sie der, welcher mich versteht, am Ende als unsinnig erkennt, wenn er durch sie -auf ihnen- über sie hinausgestigen ist.
f t g
Wir fühlen, daß selbst, wenn alle möglichen wissenschaftlichen Fragen beantwortet sind, unsere Lebensprobleme noch gar nicht berührt sind. Freilich bleibt dann eben keine Frage mehr; und eben dies ist die Antwort.
f t g
Pero ¿acaso no sentimos que quien no ve allí un problema está ciego ante algo importante; a decir verdad ante lo más importante? ¿No me gustaría acaso decir que ese tal vive precisamente ciego, como un topo, y que si pudiera ver, vería el problema?
f t g
O no debo decir que quien vive correctamente no experimenta el problema como tristeza, es decir, como algo problemático, sino más bien como una alegría; por así decirlo, como un ligero éter en torno a su vida y no como un trasfondo dudoso.
f t g
En otras épocas, los hombres ingresaban en monasterios. ¿Se trataba de hombres tontos o embotados? Bien, si tales personas emplearon tales medios para poder seguir viviendo, ¡el problema no puede ser fácil!
f t g
Que toda la sabiduría es fría y que con ella es tan difícil ordenar la vida como forjar hierro frio.
f t g
Me parece que una fe religiosa podría ser algo así como el apasionado decidirse por un sistema de referencias. Como si además de ser fe, fuera una forma de vida o una forma de juzgar la vida. Una aprehensión apasionada de esta concepción. Y la instrucción en una fe religiosa debería ser, pues, la exposición, la descripción de ese sistema de referencias y a la vez un hablar a la conciencia.
f t g
Opino que el cristianismo dice, entre otras cosas, que todas las buenas doctrinas no sirven de nada. Debe cambiarse la vida (o la dirección de la vida).
f t g
La sabiduría es algo frío y, en esa medida, tonto. (La fe, por el contrario, una pasión.) También podría decirse: la sabiduría sólo te encubre la vida. (La sabiduría es como una ceniza gris y fría que cubre las brasas.)
f t g
Pues una buena doctrina no debe apresarnos, se la puede sugerir, como la prescripción del médico. Pero aquí debemos ser apresados y volteados. (Esto quiere decir que así lo entiendo yo.) Y una vez volteados, debemos permanecer así.
f t g
La fe firme. (Por ejemplo, es una predicción). ¿Es menos cierta que la convicción de una verdad matemática? Pero ¿se hacen por ello más semejantes los juegos lingüísticos?.
f t g
Por tanto, si quieres permanecer en lo religioso, tienes que luchar.
f t g
Sentimos que aún cuando todas las posibles cuestiones científicas hayan recibido respuesta, nuestros problemas vitales todavía no se han rozado en lo más mínimo. Por supuesto que entonces ya no queda pregunta alguna; y esto es precisamente la respuesta
f t g
Nuestra civilización se caracteriza por la palabra progreso. El progreso es su forma, no una de sus cualidades, el progresar. Es típicamente constructiva. Su actividad estriba en construir un producto cada vez más complicado. Y aun la claridad está al servicio de este fin; no es un fin en sí. Para mí, por el contrario, la claridad, la transparencia, es un fin en sí.
f t g

Otros autores