1. Frases
  2. >
  3. Autores
  4. >
  5. Rafael Alberti

Frases de Rafael Alberti

Frases de Rafael Alberti

Escritor español destacado por su rol poético. Uno de los mayores literatos españoles de principios del siglo XX. Con un aporte muy grande a la concepción política de su nación desde la perspectiva comunista, lo que convocó a su exilio una vez restaurada la monarquía. Finalmente pudo retornar a su país.

La libertad no la tienen los que no tienen su sed.
f t g
Hace falta estar ciego, tener como metidas en los ojos raspaduras de vidrio, cal viva, arena hirviendo, para no ver la luz que salta en nuestros actos, que ilumina por dentro nuestra lengua, nuestra diaria palabra.
f t g
Yo nunca seré de piedra, lloraré cuando haga falta, gritaré cuando haga falta, reiré cuando haga falta, cantaré cuando haga falta
f t g
Fue cuando comprobé que murallas se quiebran con suspiros y que hay puertas al mar que se abren con palabras.
f t g
Cuando tú, al mirarme en la nada, inventaste la primera palabra. Entonces, nuestro encuentro.
f t g
Y por desconocida las almas conocidas te mataron. No la mía.
f t g
A través de los siglos, por la nada del mundo, yo, sin sueño, buscándote.
f t g
Tú no te irás, mi amor, y si te fueras, aún yéndote, mi amor, jamás te irías.
f t g
Dejé por ti todo lo que era mío. Dame tú, Roma, a cambio de mis penas, tanto como dejé para tenerte.
f t g
Yo no quiero morir en tierra: me da un pánico terrible. A mí, que me encanta volar en avión y ver pasar las nubes, me gustaría que un día el aparato en el que viajo se perdiera y no volviera. Y que me hicieran un epitafio los ángeles. O el viento
f t g
Las palabras abren puertas sobre el mar
f t g
Me marché con el puño cerrado... Vuelvo con la mano abierta
f t g
La vida es como un limón, que te tiren a la mar exprimido y seco
f t g
Fue cuando la flor del vino se moría en penumbra y dijeron que el mar la salvaría del sueño.
f t g
Pero tú, despertando, me hundiste en tus ojos.
f t g
Alma en pena: el resplandor sin vida, tu derrota.
f t g
La ciudad es como una casa grande
f t g
Ya sabéis que mi boca es un pozo de nombres de números y letras difuntos.
f t g
Y el mar fue y le dio un nombre y un apellido el viento y las nubes un cuerpo y un alma el fuego.
f t g
Dentro del pecho se abren corredores anchos, largos, que sorben todos los mares.
f t g
Yo te arrojé de mi cuerpo, yo, con un carbón ardiendo. Vete.
f t g
Seriamente, en tus ojos era la mar dos niños que me espiaban, temerosos de lazos y palabras duras.
f t g
Si mi voz muriera en tierra, llevadla al nivel del mar y dejadla en la ribera.
f t g
Nunca escribió su sombra la figura de un hombre.
f t g
Ciudades sin respuesta, ríos sin habla, cumbres sin ecos, mares mudos.
f t g
Tiemblos de farolillos de verbena y músicas de los quioscos y encendidos árboles remontaban y súbitos diluvios de cometas veloces que vertían en sus ojos fugaces resplandores. Fue la más bella edad del corazón.
f t g
Ángeles buenos o malos, que no sé, te arrojaron a mi alma.
f t g

Otros autores